El Renacimiento
Actividad:
A. A
manera de repaso, consultar generalidades del periodo renacentista:
- Renacimiento es el nombre dado en el siglo
XIX a un amplio movimiento cultural que se produjo en
Europa Occidental durante los siglos XIV y XVI. Fue un período de transición
entre la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna.
1. Establecer
las principales características de este periodo en lo político, las humanidades
y las artes (pintura, escultura y arquitectura)
2.
Indicar los autores más representativos: Dante Alighieri (La divina comedia),
Erasmo de Rotterdam (Elogio de la locura), Francesco Petrarca, Ludovico
Ariosto, Nicolás Maquiavelo (El príncipe, 1513).
B.
Preparación de la evaluación:
1. Elaborar una síntesis conceptual sobre el
Renacimiento.
2. Cuestionario:
- Formular preguntas abiertas con sus respectivas
respuestas.
- Elaborar enunciados de falso o verdadero.
- Formular preguntas tipo test (A, B, C y D)
2.
Dibujar la figura del hombre de Vitrubio. Explique las proporciones ideales del
cuerpo humano, según Da Vinci
APUNTES
LIBRES:
Diapositiva
sobre Renacimiento y humanismo recuperada de: https://es.slideshare.net/pvargasq/humanismo-y-renacimiento
Características
del humanismo
1. La
razón humana adquiere valor supremo
2. Se
restaura la fe en el hombre contemporáneo ya que posee valores importantes
capaces de superar a los de la Antigüedad Clásica
3. Creaciones
artísticas a imitación de los maestros grecolatinos.
4. Reconocimiento
y exaltación de la importancia del hombre; su inteligencia es un valor
superior, al servicio de la fe que le une con el Creador.
5. Posición
antropocéntrica en la que el hombre se torna el centro de atención de las
acciones sociales
6. Consideración
de la fama como virtud de tradición clásica, el esfuerzo en la superación y la
valoración de lo sensorial. Actitud hedonista. La fama, la gloria, el prestigio
y el poder se constituyen en valores paganos que reivindican el papel del
hombre en la sociedad.
7. En
las artes se valora la actividad intelectual y analítica del conocimiento
8. Retorno
a la vida de los clásicos. Plutarco como modelo, frente al guerrero medieval,
al cortesano y al caballero que combina la espada con el arte de la pluma
9. El
comercio no es considerado un pecado y el éxito económico se aprecia como señal
de la bendición de Dios a quien trabaja la tierra.
10. Desprecio
por toda forma de expresión beligerante y guerrerista.
11. Búsqueda
de la unidad cultural, política y religiosa de Europa bajo unos poderes
políticos y religiosos considerados por separado.
12. La
idealización y estilización platónica de la realidad. Se pinta una optimista
perspectiva de la realidad
13. El
arte humanista toma lo popular de la cultura y lo transforma en algo estilizado
e idealizado
14. El
optimismo y una actitud positiva de la vida, frente al pesimismo y actitud
negativa propia de la época medieval
15. El
retorno a las fuentes primigenias de la ciencia, el saber y la lógica
aristotélica frente a las posiciones autoritarias medievalistas
16. Búsqueda
de una espiritualidad más humana, capacidad reflexiva interior, libre y directa,
menos externa y materialista
17. El
reconocimiento de los valores humanos, en oposición a los impuestos por la inquisición
y el dominio eclesiástico.
Cómo se expande el Humanismo:
1. La
presencia de sabios y pensadores, procedentes de Constantinopla, luego de la
caída del imperio romano de Oriente.
2. El
fortalecimiento de muchas ciudades italianas, que se convierten en centros
culturales y del pensamiento, dando origen a la creación de las primeras
universidades. El humanismo tardó casi 50 años en expandirse desde Florencia
hasta el resto de Italia, y otros 50 años en extenderse al resto de Europa. Los
mecenas protegieron a los humanistas y financiaron sus proyectos de
recuperación de obras del periodo clásico, la construcción de centros
culturales, palacios e iglesias.
3. La
invención de la imprenta, por parte de Hans Gutenberg, la cual se constituirá
en el aliado perfecto para la propagación de las ideas renacentistas.
Hasta llegar el siglo XVI las diferentes
civilizaciones artísticas de Occidente se habían sucedido sin sobresalto. En
siglo XV, Gótico y Renacimiento habían
vivido uno al lado del otro, en buena forma. Pero, a partir de del siglo XVI,
el arte occidental
se dividirá en fuerzas contradictorias que esconden ideologías diferentes.
Dos figuras vienen a encarnar las ideologías
opuestas: Erasmo y Lutero, el humanista y el profeta, el conciliador y el
revolucionario. Erasmo sueña con hacer entrar el Panteón en el Paraíso. No
viendo sino lo que las cosas tienen de común, lo intenta todo por salvar la
unidad espiritual de Europa.
Lutero el hombre sediento
de Dios, resucita del viejo fondo de la Edad Media la imagen del hombre débil,
el hombre gimiente bajo el destino pecador que le impone un Dios terrible.
Italia se encontraba dividida por estas dos
fuerzas. Sobre una base intelectual en Roma y
sensible en Venecia, Rafael y Tiziano definen las leyes del
clasicismo, que subordina el conjunto de la obra al equilibrio de
todas sus partes entre sí, lo que hace que se atenúen los rasgos y la
expresión, nace de esta ruptura de equilibrio una desesperación que atormenta
los cuerpos y asómbrese los rostros. Tales exigencias de la expresión, sabrá
mantenerlas Miguel Angel dentro de los límites de
la belleza, y ahí radica su milagro.
De la confusa mezcla del clasicismo con el
barroquismo, nace en Italia una crisis conocida
bajo el nombre de "manierismo". Salvo la escuela veneciana,
las demás escuelas quedaran afectadas por esta crisis, conduce a los artistas a
la extravagancia en los gestos y las expresiones, al alargamiento desmesurado
de las proporciones y a las contorciones en las actitudes.
Sin embargo el prestigio de Roma impuso el Renacimiento,
y Europa se hallaba en un dilema, que era esquivar los temibles modelos de
Miguel Angel, Rafael o Leonardo ya que se está imponiendo el italianismo, es
decir con el manierismo se estaba desplazando al gótico flamígero. Esta crisis
favoreció a la proliferación del manierismo en Amsterdam (Países Bajos), Leyden
(Holanda), Amberes (Bélgica), Fontainebleau (Francia),
Basilea (Suiza), en el Danubio y en la Península Ibérica.
Apenas asimilado el Renacimiento, Europa en una
revisión general de los valores,
hallara una madurez definitiva que, tras una nueva crisis de crecimiento,
permitirá que el siglo XVII, se pueda convertir en el siglo de oro europeo.
Este movimiento que
tiende a crear un nuevo humanismo cristiano,
pertenece precisamente al siglo XVI, durante este extraordinario siglo se
incubo un mundo de ideas, de formas y de sentimientos contradictorios.
·
BREVE RESEÑA HISTÓRICA
El período histórico que sucede a la Edad Media en
Europa es conocido como el Renacimiento, comprende todo el siglo XVI aunque sus
precedentes se encuentran en los dos siglos anteriores. XIV y XV y sus
influencias se dejan notar en el XVII.
Los escritores del renacimiento adoptaron como
modelos que debían ser imitados a los escritores de la antigüedad clásica ,y a
los grandes italianos del siglo XIV Dante, Petrarca, y Boccacio .Este
movimiento fue influido por los humanistas que estudiaron la cultura de Grecia y
Roma , entre los que destacan Erasmo de Rotterdam, Antonio de Nebrija y Juan
Luis Vives.
Durante la Edad Media el arte es un medio para
honrar a Dios. En el Renacimiento el centro del mundo es el hombre, los poetas
cantan al amor humano, la naturaleza , los hechos guerreros, y también tratan
temas filosóficos y políticos.
CONCEPTO
Renacimiento es el nombre dado a un amplio
movimiento cultural que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI.
Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también
se produjo una renovación en las ciencias,
tanto naturales como humanas.
El Renacimiento es fruto de la difusión de las
ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del
mundo.
El nombre «renacimiento» se utilizó porque éste
retomaba los elementos de la cultura clásica. El término simboliza la
reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de un
tipo de mentalidad dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta
nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por
las artes, la política y las ciencias, revisando el teocentrismo
medieval y sustituyéndolo por cierto antropocentrismo.
CARACTERÍSTICAS
·
Reencuentro deliberado del hombre con
la antigüedad clásica. Los escritores y los artistas rechazaron la tradición
medieval y prefirieron tomar como modelo las ideas y las obras del período clásico de
Grecia (siglos V al II antes de Cristo) y Roma (que recoge la herencia griega).
Volvieron a imponerse la ordenación lógica, el canon del arte griego, el cultivo del latín y
del griego, etc.
·
Desprecio por las formas medievales.
En el Renacimiento se dio al arte medieval el nombre de «gótico» porque en
aquel tiempo lo consideraban propio de los godos o
bárbaros.
·
Consideración del hombre como centro
de la reflexión y de las preocupaciones (humanismo), a diferencia de la Edad
Media, que tuvo a Dios como eje de toda actividad intelectual (teocentrismo).
El hombre del Renacimiento se llamó a sí mismo humanista, y consideraba que el
arte, la literatura y
la música debían
reflejar también sus problemas,
sentimientos y aspiraciones, abandonando el tema exclusivamente religioso.
·
Visión optimista del hombre y de la
naturaleza. La recuperación de la filosofía platónica
trajo como consecuencia la búsqueda de la armonía y de la proporción. La
preocupación por el hombre tuvo como efecto un arte humanizado.
Ø PINTORES Y ESCULTORES DEL QUATTROCENTRO
·
1. MASACCIO
(1401 -1428)
Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai llamado
Masaccio (San Giovanni in Altura, hoy San Giovanni Valdarno, Arezzo, 21 de
diciembre de 1401 – Roma, otoño de 1428) fue un pintor cuatrocentista italiano.
A pesar de la brevedad de su vida, su obra tuvo una importancia decisiva en
la historia de
lapintura:
generalmente se considera que fue el primero en aplicar a la pintura las leyes
de la perspectiva científica, desarrolladas por Brunelleschi
Su primera obra documentada, el tríptico de San
Juvenal (1422), es una creación que supera plenamente el gótico. En el
posterior políptico para el Carmine de Pisa (1426), la composición a base de
pocas figuras esenciales y la plasmación natural de la luz definen
su estilo característico, que se despliega plenamente en su obra maestra: el
ciclo de frescos sobre la Vida de san Pedro y la Expulsión del Paraíso, que
pintó para la capilla Brancacci de Santa Maria del Carmine, en Florencia, en
colaboración con Masolino.
Las figuras de Adán y Eva expulsados del Paraíso
son prototípicas de la concepción que Masaccio tenía de la pintura, basada en
la masa y el volumen de
las figuras, en una única fuente de luz y en la representación científica de la
perspectiva. La importancia de estos frescos fue tal que todos los grandes
pintores posteriores, incluidos Leonardo, Rafael y Miguel Ángel, los
estudiaron.
Probablemente, en 1428, Masaccio realizó su última
obra: un fresco de la Trinidad en Santa Maria Novella, que ha pasado a la
posteridad como un ejemplo emblemático de perspectiva y composición. Poco
después de acabar esta pintura, Masaccio se trasladó a Roma, donde murió de
repente, se ha llegado a decir que por envenenamiento. Era una figura
prácticamente desconocida, pero su obra no tardó en proyectarlo al primer plano
de la actualidad y ejerció una gran influencia durante el Renacimiento.
·
2. PIERO DELLA
FRANCESCA
(Piero di Benedetto; Borgo San Sepolcro, actual
Italia, h. 1416-id., 1491) Pintor italiano. Por su profundo conocimiento de la
pintura florentina, se cree que pasó una larga temporada en Florencia, pero su
presencia en dicha ciudad sólo está documentada en 1439, cuando colaboraba con
Domenico Veneziano en los frescos (perdidos) de San Egidio. Su aprendizaje florentino
parece indudable en obras como el Bautismo de Cristo, deudoras del vigoroso
planteamiento plástico de
Masaccio, del riguroso orden compositivo de Fra Angélico o de la luminosidad de
las gamas cromáticas de Domenico Veneziano.
Después de realizar otros frescos, hoy perdidos,
hacia 1452 Piero della Francesca empezó a trabajar en el coro de San Francesco
de Arezzo, donde dejó un magnífico ciclo sobre la Leyenda de la Vera Cruz. Esta
obra, que es considerada la más sobresaliente de toda su producción,
está basada en una leyenda medieval muy compleja, y plasmada con grandiosidad y
solemnidad, mediante un perfecto estudio de las proporciones, de tal forma que
naturaleza, arquitectura y
personajes se entrelazan y relacionan con una armonía y un equilibrio
perfectos.
Al acabar esta obra (1465), Piero fue llamado a la
corte humanista de Federico de Montefeltro, en Urbino, donde permaneció casi
hasta el final de sus días. Allí pintó el famoso Díptico de Urbino, con los
retratos y los «triunfos» de Federico y su esposa, una de las obras más
notables del Quattrocento italiano, y la enigmática Flagelación, de la que se
han hecho numerosas interpretaciones.
·
3. SANDRO
BOTTICELLI (1445-1510)
(Alessandro di Mariano Filipepi; Florencia, 1445 -
id., 1510) Pintor italiano. Muy valorado en la actualidad, Sandro Botticelli no
se cuenta entre los grandes innovadores del Renacimiento, sino que se inscribe
más bien en un grupo de
pintores que rehuyó el realismo a
ultranza y se inclinó por un estilo basado en la delicadeza, la gracia y un
cierto sentimentalismo.
En 1470, Botticelli, que contaba ya con un taller
propio, se introdujo en el círculo de los Médicis, para los que realizó sus
obras más famosas. Un primo de Lorenzo el Magnífico, Pier Francesco de Médicis,
le encargó la alegoría de La primavera y también, al parecer, El nacimiento de
Venus y Palas y el centauro.
Fue toda una novedad en aquella época realizar
obras de gran formato que no fueran de temática religiosa, y ello se debió
seguramente a la vinculación del mecenas con la filosofía neoplatónica,
cuyo carácter simbólico
debían reproducir las obras encargadas. De ellas se han realizado
interpretaciones de enorme complejidad, que van mucho más allá de su gracia
evocadora.
A la misma época corresponden también La adoración
de los Reyes Magos y el Díptico de Judit, obras igualmente emblemáticas. El
hecho de que en 1481 fuera llamado a Roma para decorar al fresco la Capilla
Sixtina junto con otros tres grandes maestros, hace suponer que ya gozaba de un
gran prestigio. A su regreso a Florencia realizó obras, como la Natividad mística,
más solemnes y redundantes, probablemente influido por la predicación
tremendista de Savonarola. Se le deben también bellísimos dibujos para
un manuscrito de la Divina Comedia de Dante.
Eclipsado por las grandes figuras del siglo XVI
italiano, Botticelli ha permanecido ignorado durante siglos, hasta la
recuperación de su figura y su obra a mediados del siglo XIX. Su estilo se
perpetuó en cierto modo a través de los artistas formados en su taller, entre
ellos el hijo de Filippo Lippi, Filippino Lippi.
·
4. PERUGINO
(1450-1523)
(Città della Pieve, actual Italia, h.
1445-Fontignano, id., 1523) Pintor italiano. Vivió y trabajó esencialmente en
Perugia, de donde le viene el sobrenombre. Se cree que se formó en Florencia
con A. Verrocchio y está documentada su presencia en Roma, donde pintó en la
Capilla Sixtina el famoso fresco de la Entrega de las llaves a san Pedro. Tuvo
un próspero taller en Perugia, en el que en 1496 ingresó Rafael, que heredó los
principales rasgos estilísticos de su maestro: composición clara y armoniosa,
figuras idealizadas y tratamiento suave y sentimental de los temas religiosos.
Decoró al fresco la sala de audiencias del Colegio del Cambio de
Perugia, pero se le recuerda sobre todo por sus obras de caballete, en
particular la Asunción y los Desposorios de la Virgen. Fue autor también de
algunos retratos de mérito.
·
5. DONATELLO
Donatello fue el hijo de Nicolo di Betto Bardi, un
cardador de lana, y nació en Florencia, probablemente en 1386. Su padre era de
vida tumultuosa que participó en la revuelta de los Ciompi, un levantamiento
popular del año 1378, organizado por los cardadores de lana. Nicolás Maquiavelo describió
esta revuelta años más tarde (1520-1525), dentro de su Historia de Florencia.
Más tarde, su padre, también participó en otras acciones en
contra de Florencia, que le condujeron a ser condenado a muerte y
después indultado, fue un personaje muy diferente a su hijo, que era noble,
elegante y delicado, por sus amigos y demás artistas era conocido bajo el
nombre de Donatello.
Según unos informes de
Vasari, el artista pasó sus últimos días abandonado por la fortuna, sus últimos
años a consecuencia de una enfermedad paralizante los pasó en la cama y
sin poder trabajar.
Murió en Florencia en el año 1466 y se dispuso su
enterramiento en la Basílica de San Lorenzo en la cripta debajo del altar y al
lado de la tumba de Cosme el Viejo. Entre los hombres que portaron el ataúd se
encontraba Andrea della Robbia. El cenotafio de Donatello fue realizado en 1896
por el escultor Raffaello Romanelli.
A su muerte aún le quedó la deuda de 34 florines de
pago por el alquiler de su casa y esto ha dado lugar a debatir sobre su estado real
de pobreza, pero la cuestión parece más bien relacionada con
su total indiferencia en los asuntos financieros, que en toda su vida demostró
tener el artista, por las cuestiones económicas. Muchas anécdotas dan testimonio
de esta actitud,
como cuando en el momento de su mayor apogeo de trabajo en
su taller, solía colgar una cesta llena de dinero,
del que sus ayudantes podían aprovechar libremente, según fuera necesario. Los
honorarios que recibió por su trabajo le habían asegurado grandes ganancias y
también por otra parte Cosme de Médicis le había concedido una paga vitalicia
semanal hasta el fin de su vida.
·
6. GIOGIONE
Pintor italiano que revitalizó la escuela veneciana
de pintura y fue un maestro sin igual en el retrato. Los pocos datos que
existen sobre su vida y su carrera artística son confusos, pero parece que
nació en Castelfranco y que fue discípulo del pintor veneciano Giovanni Bellini.
Probablemente su nombre verdadero fuera Giorgio Barbarelli. No existen obras
firmadas ni fechadas por él; se le atribuye un pequeño número de ellas, entre
las que se incluyen el Retablo de Castelfranco (1504, Castelfranco, Veneto),
Los tres filósofos (Kunsthistorisches
Museum, Viena, Austria), La tempestad (Academia, Venecia, Italia) y Concierto
campestre (1510, Museo del Louvre, París, Francia). Hay otras obras que se le
atribuyen basándose en datos indirectos, aunque muchas son todavía objeto
de debate.
La mayoría de las obras de Giorgione están compuestas por una figura o un grupo
de figuras integradas en paisajes amplios. Sus pinturas, a diferencia de obras
anteriores del mismo tipo, utilizan la luz de un modo innovador, produciendo un
gran lirismo: se trata de una luz suave y tamizada, más destinada a crear
una atmósfera
determinada dentro de la composición que a definir los objetos dentro de la
escena. Prescindió deliberadamente de los bocetos previos y prefirió componer
directamente sobre el lienzo, pues creía que así conseguía expresiones más
profundas y efectos cromáticos más sorprendentes. Sus innovaciones en el
tratamiento de los temas tuvieron especial importancia en dos áreas: el paisaje
y el desnudo femenino. Antes de él las escenas paisajísticas se tomaban
de fuentes bíblicas,
clásicas o alegóricas, pero La tempestad no parece haber recurrido a ninguna de
esas fuentes y se alza por sí misma como una obra puramente imaginativa. Desató
una revolución contra
el elemento narrativo dentro de la pintura paisajística y preparó el camino a
maestros posteriores como Claudio de Lorena y Rembrandt. En el Museo del Prado
de Madrid (España),
La virgen con el niño en brazos, entre san Antonio de
Padua y san Roque (1510) se considera la primera obra de madurez del artista.
La Venus dormida (c. 1510, Galería de pinturas, Dresde, Alemania),
obra que se le atribuye, es una de las primeras obras modernas dentro del arte
en la que un desnudo femenino constituye el tema principal de un cuadro.
Inauguró la utilización de desnudos en paisajes como uno de los grandes temas
del arte europeo lo cual lleva directamente a la obra de pintores como Tiziano
y Petrus Paulus Rubens.
·
7. TIZIANO
(Pieve di Cadore, actual Italia, h. 1490-Venecia,
1576) Pintor italiano. Aunque Tiziano alimentó durante los últimos años de su
vida la idea de que había nacido en 1475, para hacer creer que era un anciano
venerable e inspirar respeto y
compasión, la crítica moderna
ha establecido casi con total seguridadque
nació en 1490 y que murió a una edad más que respetable, con ochenta y seis
años. Recibió su primera formación en el taller de Giovanni Bellini, del que
salió a los dieciocho años para integrarse en la escuela de Giorgione.
Aunque sus obras más conocidas y admiradas en el
presente son las de tema alegórico y mitológico, el artista comenzó la parte
más brillante de su carrera con una serie de retablos de colores fuertes
y contrastados y figuras poderosas, como La Asunción o el Retablo Pesaro para
Santa Maria dei Frari. Son obras de composición enérgica que muestran una gran
vitalidad. Los mismos esquemas dinámicos se repiten en las obras mitológicas de
este período, como La bacanal o Baco y Ariadna
En 1545-1546, Tiziano, que sólo había abandonado
Venecia en 1511 para trabajar en Padua, realizó un viaje a Roma, que supuso el
punto de partida hacia un nuevo tratamiento del color a
base de pinceladas largas y atrevidas, y de manchas y toques que deshacen las
formas y dan una apariencia ligera y agradable a las pinturas, lo cual esconde
el gran trabajo subyacente. Entre 1548 y 1562 fue reclamado por Carlos I y
luego por su hijo Felipe II, para quien, además de retratos, realizó una serie
de cuadros de tema mitológico denominados por el propio pintor «poesías»
por su carácter idílico y distante.
Su última obra documentada es la Piedad de Venecia,
que presenta ciertas afinidades con el manierismo. La grandeza de Tiziano como
pintor, su fama de artista inimitable y la gran influencia que ejerció sobre
sus coetáneos y sucesores contrastan con su carácter de hombre avaricioso, que
siempre se quejaba de ser pobre pese a las grandes riquezas que había
acumulado, y que se servía en ocasiones del engaño para obtener ventajas.
Ø ARQUITECTOS
·
1. FILIPO
BRUNELESCHIL
Filippo di Ser Brunellesco Lapi, Filippo
Brunelleschi (1377 - 15 de abril de 1446) fue un arquitecto, escultor y orfebre
renacentista italiano.
Es conocido, sobre todo, por su trabajo en la
cúpula de la catedral de Florencia Il Duomo. Sus profundos conocimientos matemáticos y
su entusiasmo por esta ciencia le
facilitaron el camino en la arquitectura, además de llevarle al descubrimiento
de la perspectiva cónica.
Fue contemporáneo de Leon Battista Alberti,
Ghiberti, Donatello y Masaccio.
Su biografía viene
descrita en el cuento de
Giorgio Vasari: Vida de los mejores arquitectos, pintores y escultores
italianos (Vite de' più eccellenti architetti, pittori, et scultori italiani,
da Cimabue insino a' tempi nostri — 1542–1550).
·
2. LEON
BATISTA ALBERTI
(Génova, 1404-Roma, 1472) Arquitecto, teórico del
arte y escritor italiano. Alberti fue, con Leonardo da Vinci,
una de las figuras más representativas del ideal del hombre del Renacimiento,
ya que reunió en su persona todos
los conocimientos y habilidades de la época: erudito, humanista, escritor,
arquitecto, escultor, pintor, cortesano y hombre de mundo.
Hijo natural de un mercader florentino, se educó en
Padua y Bolonia, antes de trasladarse a Roma en 1432 para desempeñar un cargo
en la corte pontificia. Su contacto en Roma con los monumentos de la Antigüedad
clásica dio pie a uno de sus primeros escritos: Descriptio urbis Romae (1434),
primer estudio sistemático de la Roma antigua. Ese mismo año regresó a
Florencia, donde trabó amistad con
los grandes artistas del momento, de Brunelleschi a Donatello y Masaccio. A
Brunelleschi dedicó precisamente su tratado Della pintura (1436), en el que se
describen por primera vez las leyes de la perspectiva científica, además de dar
una visión naturalista del arte de la pintura.
En Roma, adonde se trasladó por deseo expreso del
papa Nicolás V, redactó De re aedificatoria, un completo tratado de
arquitectura en todos los aspectos teóricos y prácticos. Posteriormente se
desplazó a Rímini, donde construyó el Templo Malatestiano, y a Mantua, donde se
le deben las iglesias de San Sebastián y San Andrés. Estas obras, que constituyen
la síntesis de
sus criterios arquitectónicos, se convirtieron, junto con las de Brunelleschi,
en los grandes modelos del arte constructivo renacentista. También escribió un
tratado sobre la escultura (De statua) y algunas obras de perspectiva ymatemáticas.
Ø PINTORES DEL CINQUENCENTRO (RENANCISTA)
·
1. LEONARDO DA
VINCI (1452-1519)
Leonardo da Vinci nació el 15 de abril de 1452. Hay
dudas sore el lugar donde nació, para algunos historiadores su cuna fue un
caserío de Anchiano, un municipio de Vinci, y para otros fue el pueblo de
Vinci, situado en la ribera derecha del Arno, cerca de los montes Albanos,
entre Florencia y Pisa.
Fue hijo ilegítimo de Ser Piero, como lo expresó
Antonio de Vinci, el abuelo paterno: "Nació un nieto mío, hijo de Ser
Piero, mi hijo, el 15 de abril, sábado, a las 3 de la noche -equivalentes a
nuestras 22:30-. Fue llamado Lionardo. Lo bautizó el sacerdote Piero di
Bartolomeo de Vinci".
En ese año en el que nació Leonardo, su padre, Ser
Piero, se casó con Albiera di Giovanni Amadori. Ser Piero contrajo matrimonio
cuatro veces y tuvo doce hijos. El primero legítimo (Antonio), nació en 1475,
en sus terceras nupcias con Margherita di Francesco.
Leonardo se crió con su padre y su familia paterna
en Vinci, educado y querido, por su tío Francesco y su abuelo Antonio, quien
falleció en 1468, cuando Leonardo contaba 17 años.
Fue célebre como artista y como inventor.
Entre las obras más sobresalientes se encuentran:
·
La Gioconda o Retrato de Mona Lisa
·
San Jerónimo
·
Madona de las Rocas
·
La Última Cena (Fresco famosísimo
realizado en el refectorio de Santa María delle Grazie, en Milán). Llamado
también la Santa Cena
·
Retrato de un músico
·
Estudio de las proporciones del
cuerpo humano
·
La Virgen y el Niño con Santa Ana
·
La Madona del Clavel
·
Isabella d'Este
·
La Virgen, el Niño con el cordero y
Santa Ana
·
Santa Ana, la Virgen, el Niño y San
Juan niño
·
Retrato de la Dama con un armiño
·
Retrato de Ludovico el Moro
2. MIGUEL ÁNGEL (1475-1564)
Miguel Ángel fue arquitecto, pintor, escultor y
poeta. Nació 6 de marzo de 1475 en el pueblo de Caprese, de esencia florentino
mantuvo sus lazos con Florencia su arte y su cultura. La mayor parte de su
madurez la pasó en Roma, trabajando en los encargos de los continuados papas.
Su deseo fue ser enterrado en Florencia en la iglesia de
Santa Crose y así fue después de su fallecimiento.
Caprese es un pequeño centro del valle Tiberino,
actual provincia de Arezzo, su padre Ludovico de Leonardo de Buonarroto Simoni
era podestá en nombre del gobierno de Florencia, Miguel Ángel habiendo
finalizado el mandato paterno regresa a Florencia, donde transcurre su infancia, juventud y
algunos años de su madurez. Siendo niño demuestra su fastidio por las lecciones
de gramática del humanista Urbino, a quien el padre confió
su formación. Pero a Miguel Ángel le cautiva el dibujo y
el estudio del arte, se deleitaba en recorrer las iglesias y copiar las
pinturas abandonando a veces las lecciones de gramática.
A los 13 años de edad ingresa en el taller de
Doménico Ghirlandaio para aprender a pintar y dedicarse a ese oficio, su
instrucción duraría tres meses, este es el taller de uno de los principales
maestros de Florencia de finales del quatrocento.
3. RAFAEL SANDIO (1483-1520)
Raffaello Sanzio (Urbino, 6 de
abril de 1483 - Roma, 6 de
abril de 1520 ), también conocido como Rafael de
Urbino o, simplemente, como Rafael, fue
un pintor y arquitecto italiano del Alto
Renacimiento. Realizó importantes aportes en la arquitectura y, como inspector
de antigüedades, se interesó en el estudio y conservación de los vestigios grecorromanos.
Hijo de un pintor y criado entre artistas, a los 25
años obtuvo su primer encargo oficial, la decoración de las Estancias
Vaticanas, donde pintó algunos frescos como La escuela de Atenas,
considerado una de sus obras cumbres. Es célebre por la perfección y gracia de
sus artes visuales, destacando en trabajos de pintura y dibujo
artístico. Junto con Miguel Ángel y Leonardo da Vinci forma
el trío de los grandes maestros del período.
Nació en Viernes Santo y falleció en esta
misma festividad el día que cumplió 37 años. Fue un artista muy
productivo, dirigió un taller conformado por numerosos colaboradores, y a
pesar de su muerte prematura, gran parte de su obra aún se conserva. La mayor
parte de su trabajo está alojado en los Museos Vaticanos, donde decoró con
frescos las habitaciones conocidas como las Estancias de Rafael, el
principal encargo de su carrera, quedando sin terminar a causa de su muerte.
Después de sus años de juventud en Roma, gran
parte de su obra, a pesar de haber sido diseñada por él, fue ejecutada por su
taller, con una considerable pérdida de calidad.
Ejerció gran influencia en su época; aunque fuera de Roma su obra fue conocida
sobre todo a través de la producción que
hicieron los talleres de grabado que colaboraban con él. Después de su muerte,
la influencia de su principal rival, Miguel Ángel, se intensificó hasta
los siglos XVIII y XIX, cuando las cualidades más serenas y
armoniosas de Rafael, fueron consideradas de nuevo como un modelo superior.
Su carrera se dividió de manera natural en tres
fases y tres estilos, descritos así por Giorgio Vasari: sus primeros años
en Umbría, el periodo posterior de cuatro años
en Florencia (1504-1508), donde absorbió las tradiciones
artísticas de la ciudad, y finalmente su último y triunfal período de doce años
en Roma, trabajando para los papas y su corte.
4. GIOVANNI BELLINI (H. 1430-1516)
Pintor Italiano (veneciano) Giovanni Bellini nació
en la ciudad italiana de Venecia. Giovanni Bellini inició su carrera como
ayudante en el taller de su padre. Giovanni Bellini en su primera época sufrió
una gran influencia por su cuñado, el pintor de Padua Andrea Mantegna, de quien
tomó el aspecto escultórico de las figuras, la potencial elocuencia de los
contornos muy marcados y, en ocasiones, el tipo de composición, como en la obra
de su primera época La oración del huerto (década de 1460, National Gallery,
Londres). En las obras de Giovanni Bellini se puede captar una percepción,
propia y sutil, del color y la luz, de una excepcional sensibilidad para los
paisajes y de una compenetración con el tema humano mucho más directa y
delicada que la de Mantegna.
Giovanni Bellini comenzó a tomar contacto con el
óleo a través de la pintura flamenca y de la obra de Antonello da Messina. Su
colorido adquirió mayor profundidad y se dedicó a investigar las interacciones
de color, luz, aire y materia más
a fondo. El resultado fue que la distinción entre masa y espacio se tornó menos
clara; el aire comenzó a adquirir cuerpo entre ellos; las líneas de los
contornos empezaron a desaparecer gradualmente para ser reemplazadas por
transiciones de luz y sombra. San Francisco (c. 1480, Colección Frick, Nueva
York) representa un primer estadio de ese proceso,
que ya denota una evolución más
avanzada en dos obras fechadas en la década de 1480: Madona de los arbolitos
(1487, Academia, Venecia) y La Virgen, el Niño y santos (1488, Iglesia de Santa
María dei Frari, Venecia) y culmina hacia 1500 en el espléndido periodo final
de Giovanni Bellini.
La última obra de la serie de Giovanni Bellini, La
Virgen rodeada de santos (1505, Iglesia de San Zaccaria, Venecia), es típica de
su época final: complejas modulaciones cromáticas imprimen un suave tono
general en el que las figuras, los elementos que las rodean, la luz y el aire
parecen inseparables, como si no fueran más que diferentes aspectos de una
misma identidad.
Las formas son amplias pero menos densas que antes y la pintura está aplicada
con trazo delicado para lograr contornos y superficies de una difuminada
imprecisión. El festín de los dioses (1514, National Gallery, Washington, D.C.),
cuyo paisaje fue concebido por Tiziano, nos muestra a
un Giovanni Bellini que sigue evolucionando y creando después de los 80 años y
que se interesa por los temas clásicos y paganos poco antes de su muerte en
Venecia en 1516.
5. GIORGIONE(H. 1477/78-1510)
Castelfranco Veneto, actual Italia, h.
1477-Venecia, 1510) Pintor italiano. Es una de las figuras más oscuras de
la historia del arte,
ya que nada se sabe de su vida y muy poco de su obra, sobre la que existen
numerosos problemas de atribución, entre otras razones porque dejó varios
cuadros inacabados, que completaron otros pintores. Pese a ello, puede
afirmarse sin lugar a dudas que el artista fue un innovador, una figura
fundamental en la evolución de la pintura veneciana.
Llegó a Venecia hacia el año 1500 y se formó en el
taller de Giovanni Bellini, antes de establecerse por su cuenta en asociación con
Vincenzo Catena. Participó en dos importantes encargos públicos: un lienzo para
la sala de audiencias del palacio ducal (perdido) y los frescos exteriores del
Fondaco dei Tedeschi, en colaboración con Tiziano. Además, pintó por encargo
para coleccionistas privados, y en esto se diferencia de los otros artistas de
su tiempo, que trabajaron sobre todo para grandes instituciones públicas
o de la Iglesia.
Se le considera el inventor del paisaje emocional,
es decir, de la naturaleza representada en función del
estado de ánimo del artista. Constituye una buena muestra de ello su obra más
admirada, La tempestad, donde el tema parece un mero pretexto para la
realización de un ejercicio de imaginación creadora; este cuadro, de colores
fríos y saturados, ejerció una gran influencia en la pintura posterior.
Un papel de primer orden desempeña también el
paisaje en otra de las grandes creaciones de Giorgione, Los tres filósofos, una
pintura de significado incierto en la que resulta muy innovador el que la
pincelada se orinte casi exclusivamente a la creación de efectos cromáticos.
Obras de atribución segura son también el retrato de Laura y Venus dormida.
Giorgione murió de forma prematura, probablemente a causa de la peste, cuando
contaba poco más de treinta años de edad.
6. TINTORETTO
(Venecia, 1518 - id., 1594) Pintor italiano. En la
Venecia de la generación posterior a la de Tiziano, las dos grandes figuras de
la pintura fueron Tintoretto y el Veronés; mientras que éste se trasladó a la
ciudad de la laguna desde su Verona natal, El Tintoretto era veneciano y
prácticamente no se movió de la ciudad que lo vio nacer.
Apenas nada se sabe de su etapa de formación, para
la cual se apuntan diversos nombres en función de los rasgos estilísticos de
sus primeras obras. Lo único seguro es
que tenía en la pared de su estudio la frase «el dibujo de Miguel Ángel y los
colores de Tiziano», que constituye una muestra clara de sus preferencias
estilísticas.
Aunque se estableció por su cuenta en 1539, El
Tintoretto no realizó una obra verdaderamente notable hasta 1548 (El milagro
del esclavo), siendo aquellos primeros años de mera supervivencia; al parecer,
no dudaba en competir deshonestamente con sus rivales para llevarse él los
encargos.
Más tarde no le faltó trabajo, ya que gustó mucho
su pintura de efectos espectaculares, ambientada en espacios que parecen
escenarios teatrales y animada por una iluminación,
unos gestos y un movimiento que acentúan los efectos de dramatismo; basta con
pensar, por ejemplo, en su abundante recurso a los escorzos.
Sus obras de mayor alcance son las que realizó
entre 1565 y 1587 para la Scuola de San Rocco, que se conservan in situ. Son
una serie de escenas de la vida de Cristo en la planta superior y de la vida de
la Virgen en la inferior, interpretadas con un gran sentido decorativo y una
viveza cautivadora.
Además de estas pinturas, las más apreciadas de su
prolífica producción son el Lavatorio de los pies y la Última Cena, esta última
destacable sobre todo por la novedad de la composición y la iluminación con
respecto a los modelos anteriores. La arquitectura, el lujo de los vestidos y
las joyas, y la ambientación fantástica son rasgos que caracterizan algunas
otras de sus obras mayores.
7. EL VERONÉS
(Verona, Italia, 1528-Venecia, 1588) Pintor
italiano. Hijo de un modesto picapedrero, a los trece años de edad su padre lo
llevó al taller de Antonio Badile, donde se formó en el arte del dibujo. Su
primera obra conocida, un retablo para la familia Bevilacqua,
la realizó entre 1546 y 1548. Por alguna razón que se desconoce, hacia 1551
decidió trasladarse a Ve necia, donde sus colegas le impusieron el apodo de
Veronés (por su ciudad de origen) con el que se le conoce habitualmente.
Venecia era por entonces una de las ciudades más brillantes de Europa, y el
Veronés supo reflejarlo cabalmente en sus obras, en particular en las llamadas
«Cenas», en las que la temática religiosa no es más que un pretexto para
retratar a la sociedad veneciana:
sus tipos, la opulencia de sus fiestas y banquetes. Son estas obras (la Cena de
Simón, la Cena de los Serviti, la Última Cena), realizadas a partir de 1561,
las que mejor reflejan su arte brillante, pomposo, alegre y lleno de soltura,
el arte que lo convirtió en el gran decorador de su tiempo. Su primer encargo
oficial en la República de Venecia fueron las pinturas del techo de la Sala del
Consejo de los Diez y de la contigua Sala de las Tres Cabezas, en el Palacio
Ducal. A continuación se ocupó de la decoración al fresco de la iglesia de San
Sebastiano, que consolidó definitivamente su fama. Por entonces conoció a
Palladio, que acababa de finalizar la villa de los hermanos Barbaro en Maser,
cuya decoración pictórica se le encargó. Al terminar las pinturas de Maser,
regresó a Venecia, donde dio vida a su etapa creativa más fecunda, que comenzó
con el gran lienzo de las Bodas de Caná y siguió con las mencionadas «Cenas». A
consecuencia de una de ellas tuvo que enfrentarse a la Inquisición, que lo
acusó de no haber respetado la temática sagrada de la Última Cena. Acusado de
herejía, se le obligó a modificar o destruir la obra; el problema se zanjó
finalmente cambiando el nombre del cuadro por el de Cena en casa de Leví
(1573). Circunstancias fortuitas, como los incendios del
Palacio Ducal en los años 1574 y 1577, le permitieron volver a trabajar
para el Estado veneciano,
en la decoración de la sala del Colegio y después en la de la sala del Gran
Consejo, donde pintó el Suntuoso Triunfo de Venecia.
Ø ARQUITECTOS
1. DONATO BRAMANTE
(Monte Asdruvaldo, actual Italia, 1444-Roma, 1514)
Arquitecto y pintor italiano. Fue el mayor arquitecto del Renacimiento
italiano, a caballo entre los siglos XV y XVI, heredero de Brunelleschi y
Alberti e inspirador de muchas de las grandes figuras de la arquitectura
posterior, de Sansovino a Antonio de Sangallo el Joven.
Aprendió de Brunelleschi y Alberti el arte de la
creación de espacios armoniosos y proporcionados, y añadió al estilo de
aquéllos un interés nuevo por la perspectiva que le llevó a crear singulares
efectos de profundidad y espacio en sus obras. Un ejemplo emblemático de ello
es el templete de San Pietro in Montorio, en Roma, una pequeña construcción circular
en el centro de un patio rectangular, proyectada para ser el centro de un
recinto porticado que debía acentuar sus efectos escenográficos.
Se formó probablemente en Urbino, y en 1477 está
documentada su presencia en Bérgamo, trabajando en la decoración al fresco del
palacio del Podestà. En 1480 se estableció en Milán, donde desplegó una gran
actividad como pintor y arquitecto que puede sintetizarse en el impactante
Cristo a la columna y, sobre todo en la construcción de Santa Maria presso San
Satiro, donde dotó al coro, de pocos centímetros, de una gran sensación de
profundidad.
En 1499, tras la caída de Ludovico el Moro, se trasladó
a Roma, donde trabajó principalmente al servicio del
papa Julio II. En 1503 proyectó el patio del Belvedere y en 1506 se hizo cargo
del proyecto de
la nueva basílica de San Pedro. Ninguna de las dos obras se llevó a cabo tal
como Bramante había previsto, pero la genialidad de las soluciones por
él propuestas imprimió una nueva orientación, más monumental y escenográfica, a
la arquitectura del Renacimiento. Intervino también en la sistematización de
algunos barrios de Roma, ofreciendo con su palacio Caprini un nuevo prototipo
de residencia urbana.
2. RAFALES SANZIO
Raffaello Sanzio, conocido simplemente como Rafael,
que vio la luz del mundo en el 1483 y murió en el 1520. Su
padre fue un modesto pintor de quien se presume lo encauzó por el camino
del arte. Otro artista llamado Pietro Vannucci, de apodo
Perugino, tuvo influencia en su formación. Más tarde tuvo a Leonardo
da Vinci y a Miguel Angel, entre sus
maestros.
La primera obra de Rafael fue el retablo Baronci,
una pala de altar para la iglesia de San Nicolás de Tolentino, en la Città di
Castello, de Italia.
Una gran parte de las producción de este pintor son de carácter religioso; son famosas sus cuadros de la
Virgen con el Niño, llamadas también madonnas. Algunos de los nombres de sus
pinturas son: Los desposorios de la Virgen, La Virgen del jilguero La
Resurrección de Cristo, La Sagrada familia con la virgen del velo; San Sabastián, La
Anunciación, La adoración de los Magos, las Gracias y San Miguel.
También Rafael se ocupó de la decoración de algunas
unas estancias para el palacio Vaticano, a las que se les llama Estancias de Rafael.
Allí se encuentra La Escuela de Atenas, una de sus obras maestras. Además,
hizo una serie de tapices para la Capilla Sixtina de El Vaticano. También hizo
algunos retratos, como los de los papas Julio II y León X así como el de
Elisabetta Gonzaga y Pietro Bembo.
·
3. ANTONIO DA
SANGALLO EL JOVEN
(Antonio Cordiani, Florencia, 1483-Terni, 1546)
Arquitecto italiano. Sobrino de Giuliano y de Antonio el Viejo, inició su actividad
como tallador en Florencia. En 1503 se trasladó a Roma, donde frecuentó la fábrica de San Pedro y a
Bramante y Rafael. Construyó allí la iglesia de Santa María de Loreto y el palacio
Baldassini. Su obra más importante es el palacio Farnesio, concebido según el
tipo florentino de tres pisos, y que sería terminado por Miguel Ángel. Para los
Farnesio realizó numerosos edificios en la región de Viterbo (Castillo de
Capodimonte; la Rocca di Caprarola). Fue nombrado maestro de obras ayudante de
Rafael en 1516 y, en 1536, arquitecto de todas las fábricas pontificias.
Destacó asimismo en su faceta de ingeniero militar (Fortaleza da Basso,
Florencia).
·
4. MIGUEL
ÁNGEL
En Caprese, provincia de Arezzo, nace Miguel Ángel
en el año de 1475, en el seno de una familia noble: los Buonarroti. Ya desde
pequeño su vocación queda manifiesta, tomando su padre finalmente la decisión
de enviarlo a formarse al taller del pintor Domenico Ghirlandaio. Sin embargo,
y a pesar de que con dicho maestro su aprendizaje en el campo del dibujo es indiscutible, será en la escuela creada
por los Médici en el Jardín de San Marcos donde Miguel Ángel se revele
realmente como el gran escultor que llegará a ser.
Es en este ambiente donde va a entrar en contacto por primera vez
con el
conocimiento de obras legadas por la
Antigüedad clásica, resultando éste un factor decisivo en su producción posterior. Pronto despuntará entre sus
coetáneos, llamando la atención de Lorenzo de Médici, quien desde este
momento y hasta su muerte se convertirá en mecenas y admirador
del genio miguelangelesco. De esta etapa inicial datan
diversos encargos que algunos amigos realizarían al artista, además de lo que
habrían sido sus "falsificaciones artísticas".
Es a la muerte de su protector cuando Miguel Ángel inicia
verdaderamente su trayectoria profesional, surcada por diversos viajes e importantes encargos. Tras una estancia en
Bolonia en 1494, donde dejará esculpido un ángel para Santo Domingo de Guzmán y
descubrirá el trabajo de Jacobo Della Quercia, regresa nuevamente a
Florencia por un breve lapso de tiempo antes de iniciar su primer viaje a Roma. En
dicha ciudad, donde permanece en esta ocasión entre los años de 1496 y 1501, va
a realizar su famosísima, delicada y perfecta Piedad del Vaticano (obra de la
que el artista, ya en vida, se sentía especialmente orgulloso, como demuestra
el hecho de que la reconociera con su firma, circunstancia única en su
producción).
De vuelta en Florencia, Miguel Ángel realizará una
serie de obras "menores" (caso de los tondos ejecutados para Tadeo
Taddei y Bartolomeo Pitti o el San Mateo para Santa Maria dei Fiore), siendo lo
más destacable de entre las piezas que va a llevar a cabo en este periodo su
monumental estatua del David (1502-1504), obra cumbre de todo el arte imitativo
de la Antigüedad por lo que de perfección en la ejecución, belleza en la forma
y originalidad en la manera de abordar la tipología posee.
Pero Miguel Ángel no es tan sólo escultor (aunque
así lo habría deseado el artista en vida), acometiendo, por estas fechas
asimismo, el encargo realizado por Piero Soderini de decorar con un episodio de
la guerra de Pisa parte de la Sala Grande del Consejo
de Florencia, en la que ya estaba trabajando Leonardo da Vinci. El cartón de
esta obra, maestro de un sinnúmero de posteriores artistas, mostraría ya la
tendencia a la dramatización y tensión de los cuerpos que posteriormente se
apreciará en su obra pictórica cumbre, la Capilla Sixtina.
Tal era la admiración que entre sus coetáneos
levantaba Miguel Ángel que el propio Papa Julio II le convertirá en el
responsable de un proyecto de una envergadura colosal, su tumba, encargo
que a la postre tan sólo generará disgustos y frustración al artista. La muerte
del Papa, el desinterés de sus sucesores en la finalización del mausoleo,
la escasez de fondos para llevar a cabo el diseño original o la propia dispersión a la que
sometía Julio II a Miguel Ángel con la encomienda de diversos encargos
solapados, dieron como resultado que la ejecución de la obra se alargara
durante décadas (1505-1550), llegando a finalizarse tan sólo una modesta
versión de la tumba materializada en un sepulcro de pared que incluía la
escultura, entre otras (la mayoría dispersas hoy día), del Moisés (hacia
1513-1515).
Varios serán los encargos en este periodo que
mantendrán a Miguel Ángel alejado de dicho proyecto funerario, entre ellos la
decoración de la Capilla Sixtina, solicitada por el Papa Julio II igualmente.
Miguel Ángel iniciará los trabajos en la bóveda de
la capilla en 1508 y los finalizará en 1512 (posteriormente, en 1534, habiendo
recibido el encargo de pintar la pared de la misma, ejecutará un manierista
Juicio Final); a pesar de la energía que el genio derrochaba en cada uno de
los proyectos que llevaba a cabo, éste en concreto puede dar buena idea de la fortaleza de su
carácter, de su capacidad y de su determinación.
Decidido a realizar una decoración fabulosa capaz
de asombrar a quienes la vieran y superar a pasados, presentes y futuros
artistas, en primer lugar hubo de aprender la técnica del fresco, pues de esta
manera decidió trabajar aun no siendo ducho en la forma de prepararla. Catorce
años pasó pintando sólo, creando este ingente y complejo universo bíblico, repleto de belleza, perfección y
terribilità.
Posteriormente a esta segunda etapa romana ya
vista, vendría otra florentina (1513-1534), marcada por el mecenazgo de otros
dos Papas, León X y Clemente VII, para quienes llevará a cabo obras como la de
fachada (no construida) de la iglesia de San Lorenzo, la construcción de la escalera de la biblioteca Laurenciana (1524) o una serie de sepulcros
conmemorativos de diversos miembros de la familia Médici (a la que pertenecían sendos
pontífices). Destacables son las esculturas alegóricas del tiempo realizadas
para acompañar las tumbas de los duques Lorenzo y Giuliano de Médici (especial
atención suscita la representación del Día, con su cara desfigurada en clara
alusión al sol que deslumbra la vista).
En su vejez (1546) se hará cargo de otro importante
proyecto: la finalización de las obras de la basílica de San Pedro del
Vaticano, cuya cúpula se convertirá posteriormente en paradigma a seguir en buena parte del mundo.
Básicamente, Miguel ángel tomará el plan trazado por Bramante y lo mejorará
visualmente mediante la supresión de las torres laterales y la modificación de
perfiles, permitiendo que la cúpula se erija en eje central de la composición.
Cansado de los hombres y desencantado del mundo,
estos años marcan el inicio del cambio; a partir de este momento la lozanía y fortaleza
de sus composiciones deriva en un misticismo desgarrado, que sin embargo para
muchos dará como resultado algunas de sus mejores obras. Es su última época en
Roma, adonde llegará en el año de 1534, permaneciendo hasta su muerte.
También son los años de su platónica relación con
Vittoria Coonna, cuya amistad reforzará esa tendencia a la espiritualidad
apreciable en su producción última. Terribles y absolutamente precursoras son
sus Deposiciones de estos años (en las mismas se puede apreciar claramente la
idea repetida hasta la saciedad, aunque no por ello menos cierta, de la
capacidad de Miguel Ángel de "extraer vida de la piedra"), ejemplo
clásico de las cuales ha de señalarse la Piedad Rondanini.
Conclusiones
El Renacimiento, es la consecuencia de un interés por el pasado grecorromano, con el cual se
buscaba volver a dar vida a los ideales que habían inspirado a aquellos
pueblos. De este movimiento surgieron las grandes figuras como Leonardo
da Vinci , Rafael y Miguel Ángel, que son los que mantienen viva nuestra
admiración a través de los tiempos.
Italia es donde surge el
Renacimiento en los siglos XIV, XV y logra
su mayor apogeo a principios del siglo XVI. Este se extiende por Europa lentamente gracias a la creación de
universidades, escuelas y de las grandes construcciones como El Escorial o El
Louvre.
Cuando entre en Italia el Renacimiento, se trata de
buscar la forma tridimensional y desechar el arte puramente lineal. En el
quettrocento, en Florencia la pintura se vivió en un momento culminante con la
aparición de los primeros artistas y de las distintas escuelas. El cinquecento
representa la época más brillante del arte universal, donde aparecen todos los
grandes artistas.
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